Yoga con sillas

La aplicación del Yoga con silla en Yoga terapéutico como PROP es una de las herramientas más valiosas que tenemos. Si realizas Yoga terapéutico en tu sala es imprescindible que tengas unas cuantas de ellas. Puedes optar por tener sillas de madera plegables que puedas tener guardadas. Huelga decir que la silla debe tener un respaldo y que es recomendable que la altura del respaldo llegue a la cintura

Su uso está indicado en:

  • tercera edad
  • personas con sobrepeso
  • Problemas articulares en extremidades inferiores
  • Principiantes, aunque en estos casos y si no existe ningún problema de salud es recomendable incentivar el desarrollo en su postura original

El uso de la silla en Yoga terapéutico puede realizarse con diferentes objetivos:

  • realizar posturas con una correcta sedestación y extensión óptima de las articulaciones sin generar sobrecargas. por ejemplo la postura del arquero que en personas con sobrepeso o muy mayores le puede generar agotamiento. O Garudasana
  • Poder realizar ejercicios de equilibrio en bipedestacion o como una fase más avanzada de los ejercicios que primero hicimos sentados. Por ejemplo la postura del árbol o Vrksasana sería preciso desarrollarlo sin elevar los brazos, incluso en una primera fase no aducir mucho la pierna con un ligero apoyo sobre el pie
  • Realizar ejercicios de decúbito que precise elevar las piernas ,por ejemplo barco o Navasana

Paso a paso

Podemos desarrollar el mismo tipo de grupos de asanas: flexiones laterales, torsiones, flexiones hacia delante.
Las indicaciones deben ser:

  • Movimientos lentos, fluidos y pausados.
  • No forzar
  • Se puede mantener una media de 10 a 15 segundos con el fin de obtener los beneficios
  • Respirar tranquilamente por la nariz.
  • Estar muy atento al cuerpo.

Contraindicaciones de Yoga con Silla

Una mala orientación sobre el uso de la silla puede ser altamente peligroso en población vulnerable(lesiones de columna, tercera edad, obesidad,…) . No es nada recomendable usar asanas invertidas sobre silla por los siguientes motivos:

  • Pérdida de equilibrio y riesgo de caída
  • Aumento de la presión intradiscal de la columna, riesgo de lesión medular
  • Desarrollo del ejercicio fuera del ROM óptimo de la columna que favorece aparición de lesiones
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¿Cómo puede cambiar el yoga tu vida emocional?

Aquí os dejo un artículo que escribió Esme Vázquez Conchas, una gran profesional de la psicología en el que nos cuenta los beneficios físicos, mentales y espirituales del Yoga, os gustará.

Como sabemos, el mundo es cuestión de modas; modas que no aportan nada y modas de las que podemos aprender y extraer esa parte beneficiosa.

Pues bien, a colación de esto, quería hablaros de una práctica milenaria que cada vez realizan más personas en el mundo, debido a sus beneficios físicos, mentales y espirituales: el Yoga.

Como psicóloga, me centraré en los beneficios de esta práctica a nivel emocional y psicológico. El yoga, además de un ejercicio, es un estilo de vida para muchas personas, ya que su práctica implica ejercicio físico, pero también hábitos saludables, una alimentación sana y una visión ética y espiritual de la vida. Por ello, muchas personas comienzan a mejorar su calidad de vida no sólo en aspecto físico sino también en el mental y emocional.

Algunos de los beneficios psicológicos que el yoga puede aportarte son los siguientes:

– Mejora el sueño: el Dr. Murali Doraiswam, autor de un estudio de la Universidad de Duke, concluyó tras la revisión de más de cien trabajos sobre el yoga, que al practicarlo, aumenta la producción de serotonina en nuestro cuerpo y ésto ayuda a que la persona duerma mejor.

– Reduce el estrés: las exigencias de la sociedad actual ¡y las propias! hacen que frecuentemente vayamos estresados y en una dinámica de corre, corre… pues bien, varios estudios demuestran que el yoga reduce los niveles de cortisol, una hormona relacionada con el estrés. Por lo que, visto de otra manera, ¡el yoga puede funcionar como un ansiolítico natural!

– Alarga la vida y previene ciertas enfermedades: diversos estudios han comprobado que la meditación y el yoga aumentan el tamaño de una parte de los cromosomas relacionada con el envejecimiento, el desarrollo de ciertas enfermedades y la muerte. Así pues, se ha probado que practicar yoga sólo quince minutos al día, produce cambios bioquímicos en este área del cerebro, y por lo tanto, en el envejecimiento y el desarrollo de ciertas enfermedades degenerativas.

– Mejora el humor y el estado de ánimo: me alegra anunciaros que se ha confirmado que el yoga mejora los niveles de serotonina, una de las hormonas relacionadas con que las personas padezcamos ansiedad y depresión. Así, tras diversos estudios, se concluye que si practicas yoga, tus niveles de ansiedad se reducirán, pero también mejorarás si padeces depresión o si eres una persona que se obsesiona con ciertas cosas. Aquí podemos decir que el yoga actuaría como un antidepresivo natural… Aunque de ninguna manera quiero que creáis que, como psicóloga, estoy en contra de la farmacología para los trastornos psicológicos. Para nada, todo lo contrario. De hecho, cuando observo que un paciente puede tener un desajuste químico cerebral y que sus emociones pueden estar claramente relacionadas con ello, aconsejo acudir al médico especialista para que le indique el tratamiento pertinente.

– Mejora la concentración: una reciente investigación publicada en The Journal of Physical Activity and Health indica que la práctica de veinte minutos diarios son tan beneficiosos a nivel cognitivo, que se observan mejoras en la memoria, en el aprendizaje, los tiempos de reacción, la concentración y la capacidad para resolver problemas.

– Ayuda a mejorar las relaciones sexuales: por si fuera poco todo lo anterior, recientes estudios confirman que el yoga incrementa la satisfacción sexual, ya que cuando la persona lo practica, mejora la elasticidad y la flexibilidad del cuerpo y fortalece los músculos de la pelvis. Además, como vimos antes, al reducirse el estrés en la persona, aumenta el apetito y el deseo sexual.

Parece que todos son beneficios ¿no? ¿por qué no probarlo?

Además de lo anterior, si os soy sincera, lo que más me gusta del yoga es su filosofía: la parte del autoconocimiento, de la espiritualidad… esa relativización de las cosas y los valores éticos sobre los que se cimienta: el perdón, la compasión y la empatía por el otro… valores y principios que creo firmemente que debemos practicar todos, no sólo por el bien que genera en nuestro entorno, sino principalmente en nosotros mismos.

Siente la vida.

Cuánta gente se queja de que se le pasa la vida volando sin darse cuenta! Y la razón es que están demasiado tiempo en la cabeza, pensando sobre la vida, sobre qué hacer en la vida, qué hace falta en la vida, qué necesitan, qué desean, qué es importante, en lugar de vivirla. Otra queja frecuente es cuando los hijos se hacen mayores y los padres se dan cuenta de que se les ha pasado el tiempo y casi no lo han disfrutado, no lo han vivido, estaban tan ocupados en planificar, en pensar, en solucionar los problemas, en las tareas, y en todo lo que eso ocupaba en la mente, que se olvidaron de vivirlo. 

 

La vida está en las sensaciones, en las experiencias… y nos la perdemos porque estamos continuamente pensando, siempre con la cabeza activa. Y la vida no está en los pensamientos, los pensamientos nos sacan de la vida. Convertimos a la Vida en una simple palabra de cuatro letras.

 

No pienses sobre la Vida. ¡Siéntela! Cierra los ojos, siente la vida en tu cuerpo, en tus manos, en tu rostro, en tu respiración, en tu corazón latiendo, en tus células. Siente cómo tu cuerpo vibra lleno de vida. 

 

Siente la vida también fuera de tu cuerpo, en las plantas, en los animales, en otras personas, en la tierra que pisas… Nota cómo esa Vida y la Vida en tu cuerpo es la misma Vida. Separados por la apariencia de la forma, pero es la misma Vida. 

 

Siente cómo todo es Vida, cómo no hay nada fuera de la Vida. Siempre joven, siempre potente, siempre serena. Y cuando notes eso, notarás la vida saliendo al encuentro de la Vida, notarás cómo la Vida se hace consciente a través de ti. Y ese encuentro es una celebración. 

AcroYoga, una disciplina relajante

¿Qué es el acroyoga?

El acroyoga es una disciplina que combina algunas de las posturas del yoga tradicional con una amplia variedad de acrobacias y relajantes terapias.

De hecho, se podría decir que el acroyoga cuenta con un total de tres elementos principales:

  1. El yoga: para llenar de paz la mente y aumentar la flexibilidad corporal.
  2. Las acrobacias: además de potenciar el trabajo en equipo, mejoran la flexibilidad, la fuerza y la empatía.
  3. La terapia: finalmente, encontramos una parte terapéutica que ayuda a las personas que practican esta disciplina a liberar tensiones a través de los masajes.

¿Cómo se practica el acroyoga?

Para hacer acroyoga es fundamental contar con una pareja, ya que una de las personas debe actuar como base.

¿Cómo son las clases?

Una sesión de acroyoga suele tener unos 90 minutos de duración y estar compuesta por estiramientos, indicaciones, práctica de los ejercicios y ciertas actividades en grupo.

¿Cuáles son sus beneficios?

El acroyoga es una disciplina que:

  • Mejora la concentración.
  • Combate el estrés.
  • Potencia la confianza en uno mismo.
  • Enfatiza la empatía y el trabajo en equipo.
  • Mejora el equilibrio.
  • Mejora la concentración.
  • Trabaja todos los músculos del cuerpo.

¿Es apto para todo el mundo?

Así es; prácticamente todo el mundo puede practicar acroyoga, ya que, aunque algunas de sus posturas parezcan imposibles, los entrenadores consiguen fomentar el optimismo para hacer posible que todos los participantes puedan realizar toda clase de posturas, las cuales pueden ser llevadas a cabo sin ningún tipo de experiencia previa.

Como el yoga puede ayudar a prevenir el asma y las alergias

Las personas que sufren crisis asmáticas y procesos alérgicos, saben lo limitadoras que son estas circunstancias en sus vidas en las cuales los bronquios se hacen hipersensibles y reaccionan frente a gran variedad de causas que normalmente no provocan problemas. Por ejemplo, el polvo de las casas o el polen de ciertas plantas son el desencadenante de episodios con sensación de ahogo y tos, dificultad para respirar y/u opresión en el pecho.
Cuando los músculos de la pared de los bronquios se contraen y se estrechan, producen la dificultad respiratoria y los silbidos característicos, a lo que frecuentemente se le agrega la congestión de las vías aéreas, tal como sucede en un resfriado. La inflamación de la pared bronquial hace que además se produzca una espesa mucosidad, que contribuye a empeorar el pasaje del aire, haciendo que el esfuerzo por respirar aumente considerablemente y dando paso así al ataque de asma.
A pesar de que el tratamiento médico convencional para asma y alergia existe, básicamente consiste en controlar los síntomas con la medicación. Los bronco dilatadores expanden los bronquios y los supresores inmunológicos bloquean la reacción alérgica. Ninguno de estos sistemas puede curar el Asma o Alergia permanentemente, sólo pueden controlarlas hasta  un cierto nivel. Pasa a menudo, que la efectividad de los medicamentos se reduce con el tiempo por lo cual se necesitan dosis mayores y drogas más potentes, pero esto aumenta los efectos secundarios.
La práctica del Yoga ayuda a reducir completamente las reacciones asmáticas y alérgicas, no solo controlarlas a un nivel físico sino también a un nivel emocional y mental.
El Asma y la Alergia están íntimamente vinculadas al stress y directamente conectadas al estado emocional y mental. El Yoga es una herramienta poderosa que ayuda a frenar y atenuar el asma. La función principal del Yoga es restablecer la paz interior que es nuestro estado natural. La paz no es la que se logra con ausencia de situaciones conflictivas, ya que eso no está bajo nuestro control. La verdadera paz es la que se logra mantener aun en medio de los conflictos, independientemente de las circunstancias.
¿Que nos puede aportar la práctica del Yoga si padecemos de episodios asmáticos, alergias ó problemas respiratorios?

– Aprenderemos ejercicios específicos y posiciones a tomar para que nos ayuden durante un episodio o ataque asmático

– Aprenderemos técnicas de respiración y relajación que nos darán la posibilidad de poder mantener el control emocional y mental durante un episodio o ataque asmático.

 

– Aprender a respirar para maximizar la capacidad pulmonar.

– Aumentar los niveles de estamina del sistema respiratorio.

– Liberar de exceso de mucosidad nuestros pasajes respiratorios

– La tensión de los músculos torácicos disminuirá

– Disminuir el nivel de estrés y miedo que provocan estas situaciones.

Unas notas sobre el yoga infantil

El yoga para niños es un excelente ejercicio físico y mental. Te explicamos sus beneficios.

El yoga es una disciplina psicofísica con la que se alcanzan condiciones de gran bienestar para el cuerpo y la mente. Las posturas del yoga se inspiran en los elementos de la naturaleza, según explican los expertos. Animales, plantas, formas, que permiten a quien las practica entrar en sintonía con el propio cuerpo y, también, como reflejo, con las manifestaciones energéticas que estas posturas recuerdan.

Los niños, más recepetivos y dúctiles que los adultos, reciben muchos beneficios a través del yoga: una musculatura, en general, y una columna vertebral, en particular, más fuertes, una postura correcta que reduce las desviaciones y el dolor de espalda, una elevación de las defensas inmunitarias y un estado de ánimo más sereno y equilibrado.

El secreto está en la respiración. El niño aprende a respirar de forma correcta y profunda, con la nariz, y no con la boca abierta; con la barriga, y no sólo con el tórax. Esta técnica mejora el funcionamiento del aparato respiratorio y calma la mente, porque cuanto más tranquila y regular es la respiración, más se aplacan los pensamientos.

Para practicar los ejercicios, el niño debe llevar camiseta y pantalones cómodos y de algodón, un par de calcetines o con los pies descalzos. Una vez aprendidos los ejercicios, se pueden practicar en casa: por la mañana, para prepararse y afrontar el día con energía; por la noche, para favorecer la relajación y descargar tensiones.

Yoga para niños: de 3 a 7 años

A esta edad, el niño aprende a concentrarse en su cuerpo y a no perder su flexibilidad innata. El cerebro necesita juego y movimiento para desarrollar plenamente el intelecto. En las clases para niños de 3 a 7 años, se explican cuentos, mediante los cuales los pequeños se convierten en animales y símbolos de la naturaleza. De este modo, a través del juego, se les enseña a respirar y a relajarse.

Yoga para niños: de 8 a 12 años

Entre los 8 y los 12 años, los niños tienen mayor capacidad de concentración. Durante esta etapa del crecimiento, el yoga ayuda a equilibrar el sistema hormonal y contribuye a aplacar el mal humor. Un niño que practica yoga pasará una adolescencia más equilibrada.

En estas clases, se hacen posturas para adoctrinar al niño hacia una correcta postural corporal, al tiempo que se realizan ejercicios de respiración y relajación. También se trabaja la concentración para fomentar el silencio interior y estimular la creatividad de los pequeños, aportándoles seguridad y autoestima.

En general, los principales beneficios del yoga para niños en todas las edades son los siguientes:

– Favorece la concentración y la atención.

– Estimula la fantasía.

– Da una mayor estabilidad emocional.

– Ayuda a superar frustraciones e inseguridades.

– Mejora las relaciones interpersonales con los coetáneos.

– Permite a los niños filtrar los mensajes violentos procedentes de la televisión y de los juegos interactivos (videojuegos).

– Elimina el estrés.

– Mejora las posturas corporales.

Qué es la meditación vipassana

Vipassana, que significa ver las cosas tal como realmente son, es una de las técnicas más antiguas de meditación de la India. Fue redescubierta por Gautama, Buda, hace más de 2.500 años y fue enseñada por él como un remedio universal para males universales, es decir, como un arte: El arte de vivir. Esta técnica no sectaria tiene por objetivos la total erradicación de las impurezas mentales, y la resultante felicidad suprema de la completa liberación. La curación, no meramente la curación de las enfermedades, sino la curación esencial del sufrimiento humano, es su propósito.

Vipassana es un sendero de auto-transformación mediante la auto-observación. Se concentra en la profunda interconexión entre mente y cuerpo, la cual puede ser experimentada de manera directa, por medio de la atención disciplinada dirigida a las sensaciones físicas que forman la vida del cuerpo, y que continuamente se interconectan con la vida de la mente y la condicionan. Es este viaje de autoexploración a las raíces comunes de cuerpo y mente, basado en la observación, lo que disuelve la impureza mental, produciendo una mente equilibrada, llena de amor y compasión.

Las leyes científicas que operan en nuestras sensaciones, sentimientos, pensamientos y juicios llegan a hacerse evidentes. Mediante la experiencia directa, se comprende la naturaleza de cómo uno crece o decrece, de cómo uno produce sufrimiento o se libera de él. La vida se va caracterizando por una intensificación de la conciencia, por la ausencia de engaño, por el auto-control y la paz.

La Tradición

Desde los tiempos de Buda, la Vipassana ha sido trasmitida hasta el presente, por una cadena ininterrumpida de maestros. Aunque es de ascendencia Hindú, el Maestro actual en esta cadena, el señor S. N. Goenka, nació y creció en Birmania (Myanmar). Durante su residencia allí, tuvo la buena fortuna de aprender Vipassana de su Maestro, Sayagyi U Ba Khin, quien era en aquel tiempo un alto funcionario de gobierno. Luego de recibir entrenamiento de su maestro durante catorce años, el Sr. Goenka se estableció en la India, y comenzó a enseñar Vipassana en 1969. Desde entonces, ha enseñado a decenas de miles de personas de todas las razas y religiones, tanto en Oriente como en Occidente. En 1982 comenzó a designar profesores asistentes, para que le ayudasen a atender la creciente demanda de los cursos de Vipassana.